El inicio de 2026 ha traído consigo un reto histórico para las mesas de Talento Humano en Colombia. El ajuste del salario mínimo y la incertidumbre económica han convertido la planeación presupuestal en un rompecabezas de alta complejidad. Sin embargo, en medio de los cálculos y las proyecciones financieras, surge una pregunta vital: ¿Estamos remunerando solo el tiempo o estamos valorando el talento?
En Descubrir, entendemos que la remuneración no es un gasto administrativo, sino un contrato de valor. Para que este contrato sea sostenible y efectivo, debe construirse bajo una arquitectura equilibrada entre lo económico y lo emocional.
No podemos ignorar la realidad: el dinero es la base. La compensación económica representa la seguridad y el respeto por las necesidades básicas de las personas. Es el “piso” de la organización.
Si este piso es débil, inequitativo o se percibe como injusto, cualquier esfuerzo cultural colapsará. El salario valida que la empresa valora el tiempo del colaborador; es el punto de partida de la confianza. Pero, como bien sabemos, nadie vive plenamente en un piso sin paredes.
Si el dinero atrae a las personas a la puerta, son las prácticas culturales las que hacen que decidan quedarse. En un contexto donde competir solo por “quién paga más” es una batalla perdida para muchas empresas, la Compensación Emocional se convierte en la ventaja competitiva real.
Esta faceta de la arquitectura organizacional valida:
- El Talento: A través de retos, autonomía y reconocimiento.
- El Bienestar: Con equilibrio vida-trabajo y salud mental.
- El Futuro: Con planes de desarrollo y un propósito claro.
Para que el impacto del incremento salarial no opaque tu estrategia de TH, te sugerimos tres pilares de acción:
Transparencia en la Comunicación: Explica los “porqués” detrás de las decisiones financieras. La claridad reduce la incertidumbre y fortalece la confianza.
Fortalecimiento del Liderazgo: Los líderes son los encargados de “decorar” esas paredes. Un jefe que inspira y apoya compensa lo que el presupuesto a veces no alcanza a cubrir.
Coherencia Cultural: Asegúrate de que tus valores no sean solo carteles en la pared. En tiempos de presupuestos ajustados, la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es la moneda más valiosa.
Una remuneración competitiva en 2026 no es la que tiene más ceros, sino la que ofrece una Experiencia Significativa. Si tu única estrategia de retención es el cheque, siempre habrá alguien con una oferta más alta. Pero si tu estrategia es la cultura, estarás construyendo una alianza indestructible.
En Descubrir, acompañamos a las organizaciones a diseñar estas arquitecturas donde las personas se sienten vistas, valoradas y motivadas a crecer. ¿Tu organización ofrece un número o una razón para quedarse?